Canadá implicado en ataques de EE.UU. en el Caribe
Publicado el 07/10/2025 a las 00:37
- EE.UU. usó tecnología canadiense
- Informe denuncia ejecuciones extrajudiciales
- ONU pide rendición de cuentas
Según informa la agencia EFE, Estados Unidos utilizó tecnología militar canadiense en los ataques contra supuestas narcolanchas en el mar Caribe, en los que murieron varias personas, según un informe revelado este lunes por la organización pacifista Project Ploughshares.
El reporte señala que los ataques, ocurridos el 2 y el 15 de septiembre de 2025, fueron ejecutados por fuerzas estadounidenses con sensores de fabricación canadiense provistos por la empresa L3Harris, una de las mayores productoras de sistemas ópticos y térmicos del mundo.
Las acciones militares dejaron alrededor de 14 muertos, y fueron presentadas por Washington como parte de sus operaciones de interdicción contra el narcotráfico en aguas internacionales del Caribe.
Sin embargo, el informe advierte que los ataques podrían constituir violaciones del derecho internacional, ya que las fuerzas estadounidenses los realizaron fuera de un conflicto armado declarado y negaron a las víctimas cualquier posibilidad de defensa.
Project Ploughshares denuncia uso de tecnología canadiense
De acuerdo con Project Ploughshares, los investigadores identificaron el origen de los sensores analizando la interfaz gráfica que aparecía en las imágenes de los ataques difundidas por el Pentágono estadounidense.
A pesar de que las autoridades militares intentaron ocultar la procedencia de la tecnología, los especialistas reconocieron los sistemas como parte del catálogo de la empresa canadiense L3Harris, que produce equipos electro-ópticos e infrarrojos (EO/IR) de uso militar.
La organización subraya que esta tecnología ayuda a los drones o aeronaves a detectar objetivos a gran distancia, incluso en condiciones de baja visibilidad, lo que habría sido clave en las operaciones del Caribe.
Project Ploughshares sostiene que la utilización de estos equipos en ataques letales contradice el compromiso de Canadá con el Tratado sobre el Comercio de Armas (ATT) y las normas internacionales de derechos humanos.
Antecedentes de tecnología canadiense en conflictos armados

No es la primera vez que L3Harris y sus filiales enfrentan cuestionamientos por el uso indebido de su tecnología en zonas de conflicto.
En 2020, la misma organización denunció que Turquía había empleado sistemas WESCAM EO/IR de origen canadiense en operaciones militares donde se documentaron violaciones de derechos humanos, lo que llevó a Ottawa a suspender temporalmente esas exportaciones.
El nuevo informe sugiere que el Gobierno canadiense podría estar repitiendo los mismos errores, al no aplicar controles efectivos sobre el destino final de sus equipos militares.
Project Ploughshares también recordó que el país norteamericano se incorporó en 2019 al Tratado de Comercio de Armas de la ONU. Que establece regulaciones estrictas sobre la transferencia de armamento convencional y tecnología relacionada.
Posibles violaciones del derecho internacional

El informe enfatiza que Estados Unidos realizó los ataques en el Caribe en aguas internacionales, lo que plantea serias dudas sobre su legalidad.
“Los observadores de derechos humanos y representantes de la ONU han determinado que los ataques constituyen ejecuciones extrajudiciales”, advirtió la organización canadiense.
Las fuerzas estadounidenses dirigieron los operativos contra presuntos traficantes de drogas, sin que mediara un proceso judicial ni existiera un conflicto armado formal.
El documento insta tanto a Washington como a Ottawa a rendir cuentas por el uso de la tecnología canadiense en acciones que podrían considerarse ilegales bajo el marco de la ONU.
EE.UU. tecnología canadiense y vacíos legales en exportaciones
Según Project Ploughshares, la raíz del problema reside en un acuerdo bilateral firmado hace más de siete décadas, que exime a Estados Unidos de las licencias de exportación que Canadá aplica a otros países para el material militar.
Gracias a esta excepción, gran parte de la tecnología de defensa canadiense enviada a su vecino del sur no pasa por los mecanismos de supervisión establecidos en el Tratado de Comercio de Armas.
“Canadá está legalmente obligado a garantizar que sus exportaciones no contribuyan a violaciones del derecho internacional”. Señaló la organización, que exige una revisión inmediata del marco legal vigente.
Los expertos proponen que Ottawa establezca mecanismos de control y equilibrio que impidan la participación de su tecnología en futuros usos ilícitos de la fuerza por parte de terceros países.
Canadá enfrenta presión internacional por el informe
El informe de Project Ploughshares podría generar una nueva ola de presiones internacionales sobre el Gobierno de Canadá. Especialmente desde organismos de derechos humanos y miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
La denuncia llega en un momento en que la comunidad internacional debate el uso de drones y armas de precisión en zonas donde no existen conflictos declarados.
Por ahora, ni Ottawa ni Washington han emitido declaraciones oficiales sobre el contenido del informe. Aunque diplomáticos canadienses admiten que el caso podría tensar las relaciones bilaterales en materia de cooperación militar.
Si se confirman las acusaciones. La comunidad internacional revisará las políticas de exportación de tecnología militar de Canadá y someterá al país a un escrutinio global por permitir que su industria armamentista utilice su tecnología en operaciones potencialmente ilegales.
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