Beber café podría proteger el hígado en personas con diabetes tipo 2, revela estudio
Publicado el 24/05/2025 a las 20:01
- Beber café protege el hígado
- Beneficia a diabéticos tipo 2
- Mejor filtrado y moderación
Una nueva investigación sugiere que el café podría ser un aliado inesperado en la salud del hígado para personas con diabetes tipo 2.
El estudio fue realizado por científicos de la Universidad de Coimbra, en Portugal, y publicado en la revista científica Nutrients.
Los resultados apuntan a que el consumo regular de café podría reducir la severidad del hígado graso no alcohólico, una condición común en personas con obesidad y diabetes.
El análisis incluyó a 156 adultos de mediana edad, de los cuales 98 padecían diabetes tipo 2.
Estudio sugiere vínculo entre café y salud hepática

Los investigadores encontraron que quienes tenían niveles más altos de cafeína en el organismo presentaban menos signos de fibrosis hepática.
Este hallazgo es relevante, ya que la fibrosis puede avanzar hacia enfermedades graves como cirrosis o incluso cáncer de hígado.
Además, quienes consumían café descafeinado también mostraron mejoras en el índice de grasa hepática gracias a los polifenoles presentes en esta bebida.
“Beber café puede ayudar a reducir la gravedad del hígado graso no alcohólico”, señalan los autores del estudio.
Hígado graso: un riesgo silencioso en diabéticos
El hígado graso no alcohólico (EHGNA) es una acumulación anormal de grasa en el hígado sin que haya consumo excesivo de alcohol.
Esta condición está vinculada a factores como la mala alimentación, el sedentarismo y el sobrepeso. En personas con diabetes tipo 2, el riesgo de desarrollar EHGNA es significativamente más alto debido al desbalance metabólico.
La investigación aportó evidencia directa usando muestras de orina de 24 horas para medir los niveles reales de cafeína y otros metabolitos. Este método superó la fiabilidad de los tradicionales cuestionarios dietéticos autodeclarados.
La cafeína fue la protagonista del estudio, pero no la única responsable de los beneficios hepáticos. También se identificó que los polifenoles, antioxidantes naturales del café, ayudan a reducir el estrés oxidativo en el hígado.
La cafeína y los polifenoles como protectores
Estos compuestos se encuentran tanto en café con cafeína como en versiones descafeinadas, lo que amplía las opciones para quienes deben evitar estimulantes.
Según los investigadores, los hallazgos podrían abrir nuevas vías para abordar enfermedades hepáticas crónicas. Esto es especialmente relevante en poblaciones de alto riesgo, como personas con diabetes tipo 2 y obesidad.
Sin embargo, los autores aclaran que el café no sustituye el tratamiento médico ni un estilo de vida saludable.
“El consumo de café debe ser parte de una estrategia más amplia que incluya alimentación balanceada y ejercicio regular”, indican los responsables del estudio.
Cuántas tazas tomar y cómo prepararlo
Este trabajo se suma a otros estudios previos que han explorado los vínculos entre el café y la salud hepática.
Una investigación publicada en la European Journal of Nutrition sugiere que beber entre 3 y 5 tazas al día es una cantidad segura para la mayoría de los adultos sanos.
No obstante, advierte que se debe tener precaución en personas sensibles a la cafeína o con problemas cardíacos. También importa la forma de preparar el café: la versión filtrada es la más recomendada por los expertos.
Esto se debe a que el filtrado elimina algunos aceites naturales que, en exceso, podrían afectar el sistema cardiovascular.
Café sí, pero dentro de un estilo de vida saludable
Los especialistas destacan que no todos los cafés son iguales y que la calidad del grano también influye en los efectos sobre la salud.
El estudio de Coimbra no solo refuerza los posibles beneficios del café, sino que subraya la importancia de considerar esta bebida como parte de un enfoque integral.
Con millones de personas afectadas por enfermedades hepáticas silenciosas, estas investigaciones ofrecen una luz de esperanza.
Para quienes viven con diabetes tipo 2, el café —consumido con moderación y dentro de una vida activa— podría ser más que una simple bebida diaria, detalló ‘Infobae‘.
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