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Ola de calor cede en EEUU tras récords históricos y emergencias energéticas

Temperaturas extremas ceden en EEUU. Descubre cómo la ola de calor afecta el suministro eléctrico y genera emergencias.
2025-06-27T17:19:02+00:00
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Ola de calor cede en EEUU tras romper récords/Foto: Shutterstock
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  • Emergencia energética en EEUU
  • Récords históricos de temperatura

La intensa ola de calor que azotó gran parte de Estados Unidos durante la semana comienza a debilitarse este viernes, según confirmó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), tras días de temperaturas extremas.

El fenómeno, descrito por el NWS como “extremadamente peligroso”, disparó alertas de calor desde el Medio Oeste hasta la Costa Este, provocando una serie de declaraciones de emergencia para proteger el suministro eléctrico.

“La cresta barométrica se debilita desde el Valle de Ohio hasta el sureste este viernes, lo que resulta en un área menor bajo alertas de calor en el este”, indicó el NWS en su último boletín, generando cierto alivio para millones de personas afectadas.

Se espera que el calor más extremo ceda hacia temperaturas más normales para finales de junio desde la noche del viernes y que se mantenga en rangos estacionales durante el fin de semana.

Medidas de emergencia energética

Ola de calor cede en EEUU tras generar emergencia
Ola de calor cede en EEUU tras romper récords-Foto: Shutterstock

Las temperaturas, que superaron los 37 grados centígrados en ciudades como Nueva York, Boston, Filadelfia, Baltimore, Newark y Raleigh, forzaron a autoridades estatales y federales a tomar medidas extraordinarias para evitar colapsos energéticos.

El secretario de Energía, Chris Wright, emitió múltiples órdenes de emergencia en un intento de estabilizar la red eléctrica y garantizar el servicio durante el pico de calor, apuntando a la necesidad de mantener operativas plantas energéticas clave.

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“Emití varias órdenes de emergencia en semanas recientes para detener el cierre de plantas energéticas confiables para que mantengamos las luces encendidas y evitemos que suban los precios de la electricidad”, declaró Wright este viernes.

“Estas órdenes han sido esenciales para apoyar la red durante la ola de calor de esta semana”, dijo.

Frecuencia e intensidad crecientes

Una de las empresas afectadas por estas decisiones fue Duke Energy Carolina, que da servicio a más de 7,7 millones de usuarios en estados como Carolina del Norte, Carolina del Sur, Indiana, Ohio, Kentucky y Florida.

Las altas temperaturas llegaron a tensar los sistemas de transmisión y distribución eléctrica al máximo, con demandas históricas que pusieron en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura frente a eventos climáticos extremos.

El NWS había alertado desde el lunes sobre el carácter excepcional de esta ola de calor, advirtiendo que representaba un peligro inusual para la salud pública, especialmente para poblaciones vulnerables como adultos mayores, niños y personas sin acceso a refrigeración adecuada.

Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas en la última década, un signo claro de la tendencia al calentamiento global que se refleja en los registros históricos.

Impacto en salud y adaptación

La EPA estima que, en promedio, Estados Unidos sufre ahora unas seis olas de calor al año, cada una con una duración de alrededor de cuatro días, frente a las apenas dos que se registraban en promedio en la década de 1960, cuando solían durar tres días.

Estos episodios prolongados de calor extremo no solo presionan los servicios públicos y la economía local, sino que también tienen un impacto creciente en la salud pública.

El Journal of the American Medical Association (JAMA) publicó en agosto pasado un estudio que reveló que en 2023 se registraron 2.325 muertes asociadas al calor en Estados Unidos, marcando el cuarto año consecutivo con un nuevo récord anual.

Las autoridades sanitarias han insistido en que el calor extremo no debe subestimarse, ya que puede causar golpes de calor, deshidratación severa y agravar condiciones crónicas como enfermedades cardíacas o respiratorias.

Pronóstico ofrece un respiro temporal

Mientras la ola de calor actual cede gradualmente, el NWS mantiene recomendaciones para la población sobre la importancia de la hidratación, el uso de espacios refrigerados y la vigilancia de familiares y vecinos vulnerables.

Aunque el pronóstico ofrece un respiro temporal, expertos advierten que este tipo de eventos se volverán más comunes e intensos con el cambio climático, demandando inversiones en infraestructura y planificación urbana más resiliente.

El país se prepara así para un verano que apenas comienza y que podría traer nuevos retos en materia de salud pública y manejo de la energía, en un contexto donde la adaptación climática se vuelve cada vez más urgente, señaló ‘EFE’ e ‘Infobae‘.

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