Veteranos de Stonewall denuncian intento de Trump de borrar a las personas trans de la historia
Publicado el 01/06/2025 a las 20:26
Publicado el 01/06/2025 a las 20:26
- Trump borra historia trans
- Stonewall fue una resistencia
- Activistas exigen memoria completa
Segun informa USATODAY, la madrugada del 28 de junio de 1969, una patada brillante encendió una revolución.
Una drag queen, detenida frente al Stonewall Inn, pateó desde una furgoneta policial y rompió el silencio impuesto por décadas.
Ese acto pequeño desató una tormenta: seis días de protesta, resistencia y orgullo.
Las calles de Greenwich Village se llenaron de cuerpos marginados que ya no querían esconderse.
La furia trans encendió Stonewall

Personas trans, lesbianas, gais, trabajadores sexuales y jóvenes sin hogar enfrentaron con furia una nueva redada policial.
No fue la primera, pero sería la última en la que se irían en silencio.
Stonewall marcó el inicio del movimiento moderno por los derechos LGBTQ+.
Los testigos recuerdan con claridad el sonido de hueso contra metal, gritos, sirenas, miedo y rabia.
Trump intenta borrar a las personas trans

Miss Major Griffin-Gracy, mujer trans negra, fue una de las detenidas.
Hoy, 55 años después, ella denuncia una nueva agresión: la censura.
En febrero de 2024, la administración de Donald Trump ordenó eliminar toda mención a personas trans del sitio oficial del monumento nacional de Stonewall.
La medida, parte de su política de “solo dos sexos”, fue criticada como un intento deliberado de reescribir la historia.
Borrar a las personas trans es violencia

Veteranos como Griffin-Gracy y Martin Boyce acusan al presidente de borrar a quienes iniciaron la lucha.
“Borrar a un grupo es peligroso”, advierte Boyce.
Mark Segal, otro testigo de los disturbios, lo compara con tachar el puente de Selma del relato de los derechos civiles.
“No permitiré que se censure la historia”, afirma con vehemencia.
El legado de Stonewall bajo ataque

La historia que hoy se borra fue escrita con tacones, pelucas y sangre.
Las lesbianas se negaron a los cacheos invasivos.
Las mujeres trans se resistieron a las “verificaciones de género”.
Una de ellas pateó a un policía desde el asfalto: así comenzó todo.
La memoria de Stonewall es resistencia
El caos creció con cada grito, con cada botella lanzada, con cada máquina tragaperras rota.
Los vecinos animaban desde las ventanas: “¡A por ellas, chicas!”.
La policía tuvo que pedir refuerzos ante la marea de rabia.
Al final hubo trece arrestos, pero algo más grande había nacido.
Borrar a las personas trans borra su lucha
En los días siguientes, las protestas se multiplicaron.
Surgieron nuevas organizaciones y nuevas voces.
Un mes después, se realizó la primera Marcha del Orgullo en Nueva York.
Desde entonces, Stonewall se convirtió en símbolo de libertad y valentía.
Stonewall vive, la lucha sigue
Pero el símbolo pierde su poder si se mutila su relato.
Eliminar a las personas trans de esa memoria es más que una omisión: es una forma de violencia.
En 2024, más de 500 leyes anti-LGBTQ+ han sido propuestas en EE.UU.
Muchas de ellas apuntan directamente a personas trans.
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