Pentágono afirma que ataque a instalaciones nucleares iraníes retrasa programa atómico entre uno y dos años
Publicado el 02/07/2025 a las 23:59
Publicado el 02/07/2025 a las 23:59
- Ataque retrasa programa iraní
- Pentágono confirma daño severo
- Irán obligado a reconstruir
Según informa la agencia EFE, el Pentágono confirmó este miércoles que el ataque aéreo estadounidense del pasado 22 de junio contra instalaciones nucleares iraníes logró retrasar entre uno y dos años el desarrollo del programa atómico de Teherán, corrigiendo versiones iniciales que hablaban de una destrucción total e irreversible.
El portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, explicó en conferencia de prensa que esta nueva estimación se basa en un análisis profundo de inteligencia y en consultas con aliados de Estados Unidos en Medio Oriente y otras regiones, quienes coinciden en la evaluación de un daño significativo pero no permanente.
“Creemos que la degradación del programa nuclear iraní ha sido significativa, y el retraso se estima en un rango de uno a dos años, probablemente más cerca de los dos años”, afirmó Parnell al presentar los resultados de la revisión oficial.
La operación militar, bautizada como Martillo de Medianoche, implicó un despliegue masivo de recursos, con la participación de aproximadamente 125 aviones, incluidos bombarderos furtivos B-2, que lanzaron bombas antibúnker de 13.600 kilos sobre las instalaciones subterráneas de Fordó y Natanz.
Bombardeo masivo destruye infraestructura clave

Estos dos sitios son considerados piezas clave en la estrategia nuclear de Irán por su capacidad de enriquecer uranio hasta niveles aptos para uso militar, y fueron elegidos como blanco prioritario para anular su infraestructura técnica más sofisticada.
Además del ataque aéreo, un submarino estadounidense disparó misiles de crucero Tomahawk contra la instalación de Isfahán, otro componente estratégico del programa iraní por sus capacidades de procesamiento y almacenamiento de material nuclear.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el operativo como un éxito rotundo y declaró durante la cumbre de la OTAN en La Haya, el 25 de junio, que estos bombardeos habían limitado de forma drástica la capacidad iraní de desarrollar armas nucleares “durante muchos años”.
Sin embargo, las declaraciones de Trump contrastaron con filtraciones de la inteligencia estadounidense a la prensa en los días siguientes. Que afirmaban que el daño real resultó menos severo, con un retraso de solo algunos meses en el calendario nuclear de Teherán.
Debate sobre alcance del ataque nuclear Irán

El anuncio del Pentágono busca zanjar esta controversia interna y consolidar una postura oficial que muestre un impacto más profundo de la operación. En medio de crecientes tensiones diplomáticas y militares en la región.
“También creemos que el daño a las instalaciones de Fordó, Isfahán y Natanz redujo directamente su capacidad física para construir una bomba”, subrayó Parnell, quien remarcó que la destrucción superó el simple uranio enriquecido o las centrifugadoras.
El portavoz detalló que el bombardeo destruyó componentes técnicos clave, sistemas de control. Equipamiento especializado y estructuras subterráneas diseñadas para resistir ataques convencionales, obligando a Irán a reconstruir sistemas complejos desde cero.
“Hay que considerar no solo los materiales, sino los diferentes factores industriales y tecnológicos. Creemos que la capacidad nuclear de Irán se ha visto gravemente degradada. Quizás incluso su ambición de construir una bomba”, agregó Parnell al ser consultado por la prensa.
Tensión internacional y reacción de Irán
El contexto internacional en el que se produce este ataque es de máxima tensión. Con advertencias de posibles represalias iraníes y el temor de que se produzca una escalada militar en toda la región del Golfo Pérsico.
Si bien desde Teherán no ha habido una confirmación oficial sobre la magnitud de los daños sufridos. Fuentes diplomáticas admiten que el golpe obligará a revisar sus tiempos de producción y a replantear la estrategia general del programa nuclear.
Analistas internacionales coinciden en que la operación Martillo de Medianoche no destruyó por completo la capacidad nuclear de Irán. Pero impuso un retraso significativo que abre un margen adicional para la diplomacia internacional.
Para los aliados de Washington, este retraso de uno o dos años representa una ventana de oportunidad para impulsar negociaciones que limiten el desarrollo de armas nucleares en la región y prevengan una carrera armamentística de consecuencias imprevisibles.
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