Alexi Saenz, miembro de la MS-13, admite que mató a 8 de la forma más vil
Publicado el 10/07/2024 a las 23:24
Publicado el 10/07/2024 a las 23:24
- Alexi Saenz se declara culpable
- Líder de MS-13 admitió asesinatos
- Violencia pandillera en Long Island
Alexi Saenz se declaró culpable este miércoles 10 de julio de crimen organizado y cargos de armas.
El líder de un grupo de la pandilla MS-13 en Nueva York admitió que mató a ocho personas de la forma más vil.
Entre ellas, se encuentran dos alumnas de secundaria a las que secuestraron y asesinaron a golpes.
Las jovencitas paseaban por su vecindario suburbano en Long Island en 2016.
Se declara culpable

Alexi Saenz hizo la declaración de culpabilidad este miércoles 10 de julio en el tribunal federal de Central Islip.
Previamente, los fiscales retiraron un intento de buscar la pena de muerte en el caso, según reportó The Associated Press.
TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR: Matan a mamá hispana en pleno freeway
Entre las muertes que se le acusó de ordenar figuran los asesinatos de Kayla Cuevas, de 16 años, y Nisa Mickens, de 15.
Amigas de toda la vida y compañeras de clase en la escuela secundaria Brentwood, fueron asesinadas con un machete y un bate de béisbol.
Las muertes de las estudiantes centraron la atención del país en la violencia ejercida por la pandilla MS-13 durante el gobierno del expresidente Donald Trump.
El republicano pidió la pena de muerte para Alexi Saenz y otros arrestados por los asesinatos.
Trump culpó de la violencia y el crecimiento de las pandillas a las laxas políticas de inmigración mientras realizaba varias visitas a Long Island.
La madre de Cuevas, Evelyn Rodriguez, fue una de las invitadas al discurso de Trump sobre el Estado de la Unión de 2018.
Las muertes de las menores a manos de Alexi Saenz hicieron surgir preguntas sobre si la policía había sido lo suficientemente agresiva.
Esto por no confrontar lo que en ese momento era una seria amenaza de las pandillas desarrollándose dentro de zonas escolares.
Durante meses en 2016, niños y jóvenes hispanos desaparecieron en Brentwood, una comunidad de clase trabajadora ubicada al este de Nueva York.
Luego del asesinato de Cuevas y Mickens, la policía encontró los cadáveres de otros tres menores de edad en Brentwood, de 15, 18 y 19 años.
Artículo relacionado
